Hielo que corta, hiere y mata.
Hielo que enfría y cala hasta el alma.
Hielo macizo, que ni el fuego ablanda.
¿De qué estás formado, hielo sin agua?
Te has quedado seco, impaciente y en calma.
Por no derramarte y regar nuevas plantas,
suspendido en el limbo, sufres de arrogancia.
Duro y enquistado,
con sabor a nada,
duermes tu agonía de soledad apagada.
Respeto tu frío
y guardo la distancia,
pues también yo, en secreto,
lamento mi escarcha.
Alas de Fuego.

Gloria-bendita
Da mucho que pensar ese hielo sin agua... parece estar hecho de ausencia y olvido.
Un bello poema que no deja indiferente.