hadarbol

Con las alas abiertas,
con el alma al aire.
Para subir, bajar y planear.
Ver, admirar y recordar.
Exponerse a la mirada ajena.
Siempre abiertas.

El placer de volar por volar,
sin ocuparse de nadie,
ni gastarse en ocultar.

Al arrullo del aire,
al calor del silencio,
con la risa del agua
y el aplauso del tiempo.

Con mis alas abiertas
te diré lo que siento.
Mas, no esperes oirme.
Tendrás que volar conmigo,
como yo, y a mi tiempo.

Alas de Fuego.